Mis ojos, mis labios, mi lengua, mi boca
y mis escasos versos…
paso mi vida entre tus muslos
y apenas respiro en silencio cuando bebo.
Con mi mano entre tus piernas,
con mis labios y mi sexo entre tus dientes…
nunca amo lo que pierdo.
Me despierta el flash de tus ojos,
el reflejo de mi rostro en tu pupila negra,
la humedad de tus exitación aún dormida…
El deseo muere si no se alimenta.
La carne de pudre sin abono,
sin el aire de tus venas.
Archivado en: Camarero
- Hola, ¿qué te pongo?
- (sonríe) Una caña, y un beso de tu parte. (y su sonrisa de abre húmeda y roja)
Archivado en: Camarero, Escritura automática, Escritura automática, Noche, Poesía, Camarero, Noche
Esta noche
no hay copa sobre mi mesa.
Esta noche duermo solo,
descanso mi cuerpo sobre las estrellas.
Esta noche
mis sueños se vierten sobre ti,
y es tanta distancia
que tu almohada
bien sería el puente perfecto.
Hermano,
por fin conozco a John Smith.
Es un borracho soso y cabrón;
pero qué mas da, es carnaval,
esta noche, y mañana;
la barra esta llena de vasos vacíos,
y de hombres que como tú y como yo
se confunden con borrachos,
hombres hambrientos,
y mujeres malvadas…
Como te decía, Hermano,
¡qué se parta la noche!
Adelantaste mi muerte. Y fue normal.
Estabas triste.
Así, celebro yo mi muerte hoy,
celebro cuando sufriste,
indeciso y perdido.
Celebro mi muerte hoy,
porque así
sigo Vivo.
*
Letra, fuente
Southern trees bear strange fruit,
Blood on the leaves and blood at the root,
Black bodies swinging in the southern breeze,
Strange fruit hanging from the poplar trees.
Pastoral scene of the gallant south,
The bulging eyes and the twisted mouth,
Scent of magnolias, sweet and fresh,
Then the sudden smell of burning flesh.
Here is fruit for the crows to pluck,
For the rain to gather, for the wind to suck,
For the sun to rot, for the trees to drop,
Here is a strange and bitter crop.
Archivado en: Camarero, Escritura automática, Noche, Poesía, Camarero, Noche
Inefable.
Tormento auténtico y libre de artificios.
“¿Cómo me vas a dejar,
si nunca me has tenido?”
Y dicho esto,
salí del bar,
agarre al perro de mi historia personal
y le metí mi brazo en la boca.
“¡Muerde!”, le dije.
“Muerde”, repetí.
Y resultó que ya no quiso morder,
así que salí a pasear las mismas calles,
aquellas preñadas recuerdos ya lejanos,
ya hechos carne y deseo, noche de sonrisas
y demás pecados.
“¿No muerdes?”, volví a preguntarle.
Pero mi perro siguió su camino, delante de mí,
con la cabeza gacha, absorto
en sus fracasos,
fracasos que, esta vez,
ya no eran los míos.
¿Cómo eres, Tú, cuando haces el amor?
¿Cómo Eres cuando follas?
¿Cómo Besas cuando sientes un cuerpo que sólo deseas?
¿Gimes cuando Te desnudas ante unos labios nuevos? ¿Cómo Gimes en ese instante?
¿Cómo te Excitas y desatas Tu orgasmo en sexo sin amor, en esta Única noche?
¿Qué sientes cuando Te corres con tu pareja? ¿Qué Sientes cuando te
supera el placer con ese rollo de una noche?
¿Cómo Posees el sexo de tu mejor amigo, o amiga?
¿Cómo haces para diferenciar Tu solo cuerpo en dos?
…
¿De verdad crees que eres tan diferente de un animal?
Archivado en: Escritura automática, Noche, Poesía, Camarero
Tu mirada serena y oculta,
como inumerables detonaciones nucleares,
se afana en barrer la desnudez
que expone tu alma a los demás.
Y, sin embargo,
explotas y danzas cotidiana ante el resto,
te exhibes y hablas, conversas, fumas,
y, como siempre, observas en tu espera,
como si fuese normal tener miedo.
Archivado en: Reflexión
Desnudarme
Desnudarme de ti
Desnudarme del tiempo que pasó
Desnudarme de lo que queda, de los restos,
del recuerdo egoísta que me ata a la cama.
Desnudarme
Desnudarme de todo
Desnudarme de ti,
y volar
y vivir
y soñarme solo
vivir, vivirme solo
vivirme con quien quiera.
Vivir, y desnudarme, una y otra vez.