Tangos, princesas y aullidos sin herida


“Ítaca” de Cavafis
febrero 28, 2008, 3:55 pm
Filed under: Poesía
Encontrado en el blog: http://realidadonirica.wordpress.com

Si vas a emprender el viaje hacia Itaca,
pide que tu camino sea largo,
rico en experiencias, en conocimiento.
A Lestrigones y a Cíclopes,
al airado Poseidón nunca temas,
no hallarás tales seres en tu ruta
si alto es tu pensamiento y limpia
la emoción de tu espíritu y tu cuerpo.
A Lestrigones ni a Cíclopes,
ni a fiero Poseidón hallarás nunca,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no es tu alma quien ante tí los pone.

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Citas -I-
febrero 28, 2008, 3:51 pm
Filed under: Citas

“La creación de algo nuevo no se logra con el intelecto, sino por el instinto lúdico que actúa desde una necesidad interior. La mente creativa juega con los objetos que ama”.

C.G.Jung



“La condena” de Felipe Benitez Reyes
febrero 28, 2008, 3:50 pm
Filed under: Poesía, Tiempo

El que posee el oro añora el barro.
El dueño de la luz forja tinieblas.
El que adora a su dios teme a su dios.
El que no tiene dios tiembla en la noche.

Quien encontró el amor no lo buscaba.
Quien lo busca se encuentra con su sombra.
Quien trazó laberintos pide una rosa blanca.
El dueño de la rosa sueña con laberintos.

Aquel que halló el lugar piensa en marcharse.
El que no lo halló nunca
es desdichado.
Aquel que cifró el mundo con palabras
desprecia las palabras.
Quien busca las palabras que le cifren
halla sólo palabras.

Nunca la posesión está cumplida.
Errático el deseo, el pensamiento.
Todo lo que se tiene es una niebla
y las vidas ajenas son la vida.

Nuestros tesoros son tesoros falsos.

Y somos los ladrones de tesoros.

 



“poema sin título”, del 27 de febrero 2008 a las 3.00 am
febrero 28, 2008, 3:40 pm
Filed under: Noche, Tiempo

-I-

Agarrar el tiempo y bailar:

un tango, un vals;

una milonga de mujer vieja;

una rumba, un buen swing o un rock’n roll.

Coger por la cintura a la vida

y lanzarnos al mar.

Poner tus manos sobre las mías

y sentir circular el aire

entre esta taza caliente

y la humedad que espira en nuestros dedos.

Perseguir ese segundo de tiempo

y asombrar a esta noche que se hunde irremediable

en el lago de mi pecho.

Y al final, respirar como si la muerte

fuera un sueño inmortal,

sin la certeza de nuevos amaneceres,

sin más días,

que aquellos escritos en nuestros poros,

sin más sangre

que aquellas bebidas que saciaron nuestras almas

y todos los versos que, por un instante,

intentaron agarrar y devorar el tiempo

de la misma forma que bebían y respiraron,

exhaustos de por ti, mis besos.