Tangos, princesas y aullidos sin herida


Treguas lejos de la barra

Dices que decides tomarte un descanso.

Y está bien. Está bien eso del descanso.

Descansa la flota pesquera,

descansan las leonas y lo leones

después de cazar, la primera, y comer, el segundo.

Dios también se tomo un día de descanso.

Está bien. Descansa.

Llámalo si quieres, tregua.

Dale tregua al deseo.

A fin de cuentas, no me debes nada.

Todo lo que comiste y bebiste en mi barra

está ya pagado.



Psicoanálisis de las diablas

Acostarte con una persona

SOBREsexual

es

un riesgo

que asumen siempre por ti tus instintos,

un vacío al que siempre quieres lanzarte

cueste lo que cueste…

El premio,

tan extenuante como satisfactorio:

tus dedos cerca de su boca;

tu boca, con el recuerdo de su todo su cuerpo.

Acostarte con una persona asexual,

es un acto de egoìsmo y amor:

sólo uno obtiene verdadero placer;

ambos se conocen y aman

con tres simples miradas

a la mañana siguiente.

El Amor queda, después,

como el remite de una carte;

el egoísmo se reafirma en su intención

de sentir, dar y ver placer.



Celebraciones y mascaritas
febrero 4, 2010, 12:28 am
Filed under: Biografías, Camarero | Etiquetas: , , , , , , , , , ,

Mujer, acude presta a mi llamada;
para ser más exactos,
respóndelas, ten ese detalle.
En breves días,
hará un milenio desde nos
conocimos,
desde que fuimos amantes de una buena noche de bar.
Por lo demás,
feliz año nuevo,
feliz carnaval,
no pases por mi barra
disfrazada de ladrona,
pues ganas tengo de cogerte.