Tangos, princesas y aullidos sin herida


Todo en pastillas

Odio los consejos para

llegar al orgasmo

Como sigamos así no habrá

lugar para los gatillazos,

para las impotencias ocasionales de más de 5 cubalibres,

ni para el asalto morutorio del sueño

que te nokea de un golpe nada

más meterla.

Experiencias sin duda,

que no se venden en pastillas.

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La pared
diciembre 2, 2009, 1:23 pm
Filed under: Biografías, Camarero, Escritrua automática, Humor, Noche, Poesía, Reflexión, Tiempo | Etiquetas:

Me pusiste contra la pared

y me dijisite

que allí terminaba tu mundo:

en ese estrecho universo ente mi nariz, mi boca

y la cal coloreada por la luz

anaranjada de las farolas.

Un par de besos

en todas las dimensiones de mi cuerpo

bastaron para que te lo creyeras.

Yo me tomé mi tiempo.

Y cuando me hice fiel tuyo,

se autoproclamo el fin del mundo conocido hasta entonces.



Ticket de viaje
noviembre 29, 2009, 3:33 pm
Filed under: Biografías, Camarero, Escritura automática, Minirelatos, Poemario en curso, Poesía, Reflexión, Tiempo | Etiquetas: ,

Sólo recuerdo las noches

y sus jaulas estrelladas,

las botellas rotas en el aire,

el tiempo detenido en un sorbo de absenta.

Tras varias lunas

me condujo la sangre lejos de este lugar.

Sólo así pude volver

y reconocerme de nuevo en los espejos.



Plan perfecto de incendio
noviembre 18, 2009, 2:39 pm
Filed under: Camarero, Escritura automática, Noche, Poemas, Poesía, Reflexión | Etiquetas: , ,

No podía dejar de mirar.,

dejar de mirarla, dejar de mirlo,

dejar de mirarlos juntos.

Miraba, me daba la vuelta.

Miraba y olvidaba contínuamente.

Extraña mezcla de deseo, nostalgia

quirúrjico análisis de mi tejido de realidad.



“Sigo aquí”
noviembre 16, 2008, 8:51 pm
Filed under: Noche, Reflexión

Adelantaste mi muerte. Y fue normal.

Estabas triste.

Así, celebro yo mi muerte hoy,

celebro cuando sufriste,

indeciso y perdido.

Celebro mi muerte hoy,

porque así

sigo Vivo.



Desnúdame
agosto 31, 2008, 5:46 pm
Filed under: Reflexión

Desnudarme

Desnudarme de ti

Desnudarme del tiempo que pasó

Desnudarme de lo que queda, de los restos,

del recuerdo egoísta que me ata a la cama.

Desnudarme

Desnudarme de todo

Desnudarme de ti,

y volar

y vivir

y soñarme solo

vivir, vivirme solo

vivirme con quien quiera.

Vivir, y desnudarme, una y otra vez.



El ciego que tropezo tras ver volar a una paloma
agosto 16, 2008, 3:20 am
Filed under: Camarero, Crónicas siglo xxi, Minirelatos, Noche, Reflexión

Salí del bar tarde. Para ser jueves la gente abarrotaba las mesas, las sillas, la barra, la entrada. La ciudad entera bullía de gente. Para ser jueves, y verano, había mucha sangre recorriendo las venas de asfalto. Tenía prisa por llegar a casa, darme una buena ducha fría y sentarme, desnudo, en el balcón, mirando la inmensa luna llena abarcando el mar entero de un lado al otro, pero al salir tropecé bruscamente con un ciego. El encontronazo lo lanzó contra el ventanal del bar y dejó caer su bastón.

-“Lo siento, caballero”, me disculpé algo confundido.

-“No se preocupe joven, no miraba por donde iba.  A estás horas, uno tiene más prisa por llegar a casa. Ya se sabe, no es barrio seguro éste por la noche”, añadió mientras de incorporaba apoyándose en el cristal.

-“Cierto, este barrio…¿Cómo sabe que es de noche caballero?”

-“Con tantos años viendo la vida a oscuras, en blanco, o en todos los colores y en ninguno, se aprende a ver de otra manera…discúlpeme usted, le tomo el pelo. El caso es que la noche huele diferente”, dijo mientras sonreía y miraba mi cara como quién mira el horizonte.

Cuando se hubo incorporado del todo, me pidió su bastón, se despidió y se fue. Yo me quedé algunos segundos quieto, pensativo, olisqueando el aire con los ojos cerrados. A la mañana siguiente cuando bajé a comprar pan y el periódico del día me encontré con una pintada frente a mi casa que decía:

“¿Has visto volar a una paloma contra el viento, o un cernícalo remontar el vuelo y permanecer en silencio al acecho, quieto, sobre el aire?”.

Repetí en voz alta la inscripción y seguí con mi ruta mañanera. Al volver sobre mis pasos descubrí un bastón roto a los pies del muro.