Tangos, princesas y aullidos sin herida


Treguas lejos de la barra

Dices que decides tomarte un descanso.

Y está bien. Está bien eso del descanso.

Descansa la flota pesquera,

descansan las leonas y lo leones

después de cazar, la primera, y comer, el segundo.

Dios también se tomo un día de descanso.

Está bien. Descansa.

Llámalo si quieres, tregua.

Dale tregua al deseo.

A fin de cuentas, no me debes nada.

Todo lo que comiste y bebiste en mi barra

está ya pagado.

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